Estoy indeciso. Llevo todo el día intentando pensar qué es lo mejor para llegar al Gran Objetivo Final. Por un lado están un cúmulo de pequeñas acciones que a largo plazo me podrán conducir a mi objetivo. Poco a poco estas acciones irán aumentando en presencia y habrán formado tal caos que me catapultaran al objetivo final. Pero esto supone invertir mucho tiempo. Como mínimo un par de años o quién sabe si más.
Por otro lado puedo llegar directamente con un gran pelotazo, una gran acción que me lleve a mi posición de dominador del mundo. Pero claro, esta gran acción tendría que ser muy meditada. Debería ser preparada durante mucho tiempo con sus ensayos correspondientes y, una vez iniciada, sería imposible pararla. También cabe que surgiera algún tipo de imprevisto y se fuese todo a tomar viento.
Así que sigo indeciso. Por un lado está la paciencia y el tesón, como la hormiga que trabaja poco a poco. Pero por el otro está la impaciencia, el quererlo ya y ahora. No sé, tendré que seguir meditando. Dura decisión.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario